05 August 2020

PENTÁGONO-OVNIS: las observaciones de la Marina no encajan


Se supone que la Marina de Guerra de EE.UU. hace informes regulares de por lo menos algunos de sus hallazgos. Pero la revelación podría robar a los creyentes su mejor evidencia: la carencia de buena evidencia.


Agosto 2 de 2020

Por Seth Shostak, astrónomo principal del Instituto SETI 

¿Es una vindicación al fin? El New York Times informó recientemente que un proyecto del Pentágono para investigar extraños fenómenos aéreos, supuestamente cancelado, aún está teniendo pulso. El esfuerzo clandestino, originalmente conocido como Programa Avanzado de Identificación de Amenaza Aeroespacial [AATIP en su sigla en inglés – Nota del traductor], se dijo que había finalizado en 2012. Pero aparentemente todavía está haciendo lo suyo bajo los auspicios de la Oficina de Inteligencia Naval de EE.UU., y con un nuevo nombre: Grupo de Trabajo en Fenómeno Aéreo No Identificado.



De modo que donde hay humo, hay fuego ¿verdad? Si los federales aún están desviando dólares de los impuestos para inquirir en cosas extrañas que están sucediendo en el cielo, debe ser porque han obtenido convincente evidencia de visitantes extraterrestres. Esa es la esperanza de los más o menos 100 millones de estadounidenses que parecen estar deseosos de jurar sobre la Biblia que los objetos voladores no identificados son, por lo menos en algunos casos, objetos alienígenas.



Pero como todo lo relacionado con los OVNIs, es bueno dar una segunda, o tercera mirada antes de apresurarse a extender la alfombra roja a los huéspedes alienígenas que tenemos en casa.  Cuando, en 2017, el New York Times por primera vez informó sobre un proyecto secreto de estudio de fenómenos aéreos no identificados, fue en conexión con algunos videos desconcertantes tomados por pilotos de la Marina sobre el Pacífico. Los videos mostraban objetos no identificados frente a los aviones a reacción, objetos que parecían maniobrar de manera estrambótica. Los militares siempre han querido saber sobre cualquier cosa que pueda volar, de modo que hay abundantes razones de seguridad nacional por las cuales continuar con tal investigación.



Esa  es la más directa información de por qué la Marina ha extendido el programa del Pentágono. Es asimismo lo que ellos han dicho.



Pero ¿no es posible que lo que realmente está ocurriendo aquí no es una investigación de aparatos aéreos desconocidos o drones, sino una distracción para mantenernos a resguardo de una verdad más perturbadora  ---que los OVNIs no son máquinas volantes enemigas, sino máquinas volantes alienígenas? Quizás el gobierno no quiere admitir esto, porque imagina que la noticia puede lanzar a la sociedad en un caos.



Hay que pensar que no está claro por qué extraterrestres viajarían muchos  trillones de millas a través de los peligrosos huecos del espacio simplemente para hacer piruetas sobre nuestras cabezas y ocasionalmente jugar al gato y el ratón con la Marina. Pero –divulgación completa--  nosotros realmente no sabemos qué es lo que los alienígenas encuentran interesante de hacer. Quizás tienen sus razones.



Este es un caso donde ver es creer, pero nadie nos ha dejado ver nada. Lo cual es conveniente, si bien no es del todo convincente.



Agregado al persistente interés en objetos extraños en el cielo, parece que hay también extraños objetos en el suelo. El New York Times habla de la “recolección de materiales” que “no están hechos en esta Tierra”, posiblemente incluyendo una nave espacial completa. Esta declaración parece ser a la vez sorprendente y sospechosa. Los pilotos no reportaron recoger piezas de tecnología alienígena o aleaciones metálicas (por lo menos no públicamente), de modo que no está claro dónde se encontraron esos “materiales”.



El Senador Marco Rubio, Republicano de Florida, dice que él está especialmente preocupado por el hecho de que extraterrestres (si eso es lo que son) pasan mucho tiempo sobrevolando nuestras bases militares.



Si se es un fanático de la ciencia-ficción, se está muy al tanto con la idea de que alienígenas hostiles necesitan prestar atención a nuestro armamento. Quizás es lo que les atrajo a la Tierra en primera instancia. Ellos han venido como salvadores desde lo alto, dispuestos  a apartarnos de nuestras propias armas de destrucción masiva. Eso sería, por lo menos, una explicación de su aparente interés en nuestras capacidades de combate.



Pero, a decir verdad, es una explicación totalmente irracional. Si los alienígenas pueden en realidad llegar aquí –cualquiera sea su motivación—entonces tienen una tecnología que está enormemente más allá de la nuestra.  Comparar su armamento con el nuestro sería como comparar a la Fuerza Aérea de Estados Unidos con un grupo de ataque de Australopithecus. Dicho de otro modo, ¿se puede pensar honestamente que Jean-Luc Picard, el Capitán  de “Star Trek” perdería alguna vez el tiempo verificando las pilas de hondas o picas en algún planeta primitivo cuando él tiene phasers de respaldo en el USS Enterprise?.



Si los OVNIs están interesados en nuestras Fuerzas Armadas, ese es realmente un argumento en contra de la existencia de visitantes de otros sistemas. En cambio, sugiere aviones rusos, drones chinos o cualquier otra cosa terrestre –equipo que podríamos entender.



Los seres humanos siempre han tenido la tentación de atribuir fenómenos extraños al trabajo de seres superhumanos, así como los griegos argumentaron que los rayos eran jabalinas lanzadas por Zeus. Pero la ciencia demanda que cualquier hipótesis sea apoyada por observaciones detalladas, respetables e imparciales. Esas están faltando aquí.
=============

Extraído del boletín informativo THINK.
Traducción especial de Milton W. Hourcade para el GEFAI, previo permiso del autor.

03 August 2020

SIGUEN SIN SER ALIENÍGENAS


El más reciente informe sobre un estudio militar de los OVNIs es simplemente tan prometedor  --y tan oscuro— como todos los otros anteriores.

Por Greg Eghigian PhD
Julio 28, 2020
 
El Dr. Eghigian es Profesor Asociado de Historia Moderna y ex-Director del Programa de  Ciencia, Tecnología y Sociedad en la Universidad de Pennsylvania.

“Por fin la prensa estadounidense y el público estadounidense están demandando conocer qué es lo que el Departamento de Defensa sabe sobre estos extraños aparatos y sus extraños operadores” escribe el locutor y escritor Frank Edwards. “El día del desenlace no puede estar lejano”.

El sentimiento es compartido por muchos que tomaron nota del más reciente informe del New York Times sobre la detección militar de objetos voladores no identificados. El Jueves, Ralph Blumenthal y Leslie Kean –que en años recientes han publicado una cantidad de artículos acerca del interés del gobierno en los OVNIs—escribieron que las autoridades militares no sólo han estado rastreando informes de objetos voladores no identificados sino que pronto revelarán sus hallazgos. El artículo cita a un Comité Selecto del Senado de EE.UU. acerca de un Informe de Inteligencia de Junio el cual confirma que existe un “Grupo de Trabajo sobre los Objetos Voladores No Identificados” en la Oficina de Inteligencia Naval. El grupo de trabajo se dice que está implicado en estandarizar la “colección e información sobre fenómenos aéreos no identificados, cualquier vínculo que tengan con gobiernos extranjeros adversarios, y la amenaza que plantean a los bienes e instalaciones militares de Estados Unidos.” Expresando preocupación de que la colaboración entre funcionarios de inteligencia acerca de tal fenómeno no identificado ha sido “inconsistente”, la comisión del Senado ha requerido del director de inteligencia nacional que presente un informe en los próximos seis meses “sobre fenómenos aéreos no identificados (también conocidos como “vehículos aéreos anómalos).”

El informe no dice nada sobre aparatos espaciales o posibles visitantes alienígenas, y el interés expresado por la comisión sobre esos objetos no identificados es acerca de posibles amenazas a la seguridad nacional, no sobre ciencia extraterrestre. Pero la mención de OVNIs en el cabezal del artículo refleja lo que atrae a la mayoría de los lectores de historias como esta, y Blumenthal y Kean no decepcionan a ese respecto. El artículo cita a Eric W. Davis, un astrofísico que ha estado investigando OVNIs y otros fenómenos paranormales desde mediados de 1990. Davis declara que el examen de restos de lo que ha sido recogido de OVNIs le ha llevado a concluir, “No podemos hacerlo nosotros”. También se le cita al decir que él ha informado a funcionarios varias veces el año pasado, acerca de objetos no explicados que son “vehículos fuera de este mundo, no hechos en esta Tierra”. Las extraordinarias declaraciones de Davis parecen haber sido confirmadas por el ex Senador Harry Reid, de quien el artículo dice que había reconocido que ocurrieron caídas de OVNIs y que por décadas secretamente se recuperó material–por lo menos al principio.

En poco tiempo se añadió una extensa corrección:

Una previa versión de este artículo erróneamente reprodujo comentarios atribuidos a Harry Reid, el jubilado líder de la mayoría del Senado, de Nevada. El Sr. Reid dijo que él creía que pueden haber ocurrido caídas de objetos de origen desconocido y que los materiales recogidos deberían ser estudiados; no dijo que habían ocurrido caídas y que los materiales recogidos habían sido estudiados secretamente por décadas. Una versión más temprana también declaró falsamente la frecuencia con la cual el director nacional de inteligencia se supone que debe informar sobre fenómenos aéreos no identificados. Es de 180 días luego de la promulgación de la ley de autorización de inteligencia, no cada seis meses.

Enseguida después que se publicó el artículo, Reid tuiteó: “No tengo conocimiento –y nunca sugerí—que el gobierno federal o ninguna entidad tenga objetos voladores no identificados o restos procedentes de otros mundos.” Algunos sintieron que la aparente extralimitación en el texto inicial reflejaba los motivos de los autores, quienes en una entrevista el Sábado eludieron la pregunta de si creían que los objetos no identificados eran el producto de alienígenas. El periodista Keith Kloor, un franco crítico de la cobertura del tema OVNI por parte del diario The New York Times, tuiteó: “Si los OVNIs fuesen realmente una amenaza a la seguridad nacional, como lo sigue sugiriendo el NYT, ¿no piensa Ud. que pondría a un reportero con relevante experiencia en el tema?. Por el contrario, sigue encargandole “a una trabajadora autónoma que pertenece a una organización OVNI” refiriéndose a Kean que es miembro de UFODATA. Y el bloguero Christopher Bales y Bryan Bender de Político han planteado interrogantes acerca de Eric Davies, averiguando si él es en realidad empleado de donde dice serlo, sus estrechos vínculos con cruzados de los OVNIs, y su aparente violación del protocolo al hablar públicamente acerca de restos secretos aparentemente recuperados.

Sin embargo artículos como este constantemente conectan con lectores que son atraídos por las posibles revelaciones del gobierno acerca de los orígenes extraterrestres de los OVNIs --una curiosidad alternativamente alentada y desalentada por el co-autor Ralph Blumenthal. Un lector comentó que “El gobierno, o personas estrechamente relacionadas con el mismo, han conspirado exitosamente por décadas para ocultar evidencia de una visita extraterrestre.” En respuesta, Blumenthal escribió que la declaración “puede no estar alejada de la realidad”, y fue persistente en que él y sus colegas “tienen el más alto concepto de la credibilidad de Eric Davis.” Dicho eso, cuando se hicieron comentarios en referencia a la creencia de Davis de que los restos recogidos no eran de la Tierra, Blumenthal insistió; “Él no habló de alienígenas y nosotros tampoco”.

Muchos entusiastas de los OVNIs ven estos nuevos acontecimientos como una señal de que estamos a punto de una revelación acerca de visitantes del espacio exterior. Ellos han sido alentados por la cruzada de esfuerzos de un grupo de individuos con los cuales Blumenthal y Kean han hecho consultas, incluyendo los ex funcionarios de inteligencia Luis Elizondo y Christopher Mellon. Los dos se fueron a trabajar a una compañía comercial llamada Hacia las Estrellas Academia de Artes y Ciencias que está comprometida en resolver el enigma de los OVNIs. Y en Mayo pasado, Elizondo, Mellon, y el ex miembro de la banda de rock Blink-182 Tom DeLonge todos aparecieron en una serie del History Channel en la cual hacen campaña para que haya transparencia en el gobierno acerca de los OVNIs.

Pero una buena cantidad de otras personas tuvieron otra reacción: un bostezo. Y es difícil no estar de acuerdo. Desde 2017, Blumenthal y Kean, jun con Elizondo y A las Estrellas han prometido mucho. No obstante, han dado a conocer poco menos que evidencia de que algunas personas entre los militares han estado preocupadas sobre algunos encuentros aéreos de pilotos, y que cuando un senador de Estados Unidos y un multimillonario emprendedor en aeroespacio con un interés en lo paranormal están determinados a crear una oficina para estudiar los OVNIs, algunos en el Pentágono están deseosos de escuchar. Escribiendo para el Cut, Bridget Read expresa económicamene el sentimiento de muchos: “Simplemente, muéstrennos los alienígenas ya”.

Como historiador estoy acostumbrado a ver acontecimientos como parte de largos, a veces apenas perceptibles, desarrollos, y no soy en general dado a rendirme al despliegue publicitario a ritmo de persecución de automóviles. Y habiendo sido entrenado para tener una actitud crítica respecto de las fuentes, quedo dudando de esta historia sobre OVNIs. El hecho de que una pequeña cantidad de nombres, todos parte de una red de individuos con compartidos intereses de negocios, sigan apareciendo en estos artículos debería por lo menos darnos una pauta. Más aún, en un relato acerca de supuestas tecnologías innovadoras y ciencia de punta, ningún especialista académico prominente es presentado o citado. Y es curioso que mientras muchas de las más prominentes figuras asociadas con esta historia claman por una revelación, persisten en hacer enigmáticas referencias a evidencia secreta y a investigación financiada privadamente, bien alejada del ojo crítico de una revisión rigurosa y el escrutinio de eruditos.

Pero quizás la mayor razón por la cual permanezco calmo es que todo esto es muy familiar. Informes de que definitivas revelaciones del gobierno sobre los orígenes alienígenas de los OVNI son inminentes son básicamente tan antiguas como los mismos platillos voladores. Y el esperanzado siempre ha terminado decepcionado. El desacreditador de los OVNIs Philip J. Klass --quien se refería a sí mismo como el ”monitor de turbias bolas de cristal”-- comenzó a coleccionar tales fallidas declaraciones en 1977. Escribiendo en The Anomalist en 1998, MartinS. Kottmeyer señaló más de 200 de tales anuncios por ufólogos, contactados por alienígenas y varios investigadores de lo paranormal.

En Mayo pasado, uno de los más respetados historiadores y archivistas de la ufología, Isaac Koi, registró más de 40 prominentes instancias entre 1950 y 2019 donde escritores e informantes declararon que una revelación oficial sobre los visitantes extraterrestres estaba apenas a la vuelta de la esquina. Koi analizó esas declaraciones y halló un consistente repertorio de razones dadas para tales pronunciamientos: un percibido incremento en la frecuencia de denuncias de OVNIs, un percibido aumento en la cobertura de los medios sobre el tema OVNI, un percibido aumento en la liberación de documentos oficiales relativos a OVNIs, información “desde dentro” dada a conocer por informantes del gobierno, y predicciones de psíquicos.

Este juego de “enganche y engaño” entonces no es tanto una distracción falsa sino más bien una parte integral del fenómeno OVNI. Frustradas demandas para que haya una revelación sólo añaden al misterio que rodea a los objetos voladores no identificados. Y después de todo, ¿la cuestión no es el misterio?

Ah, y esa cita con la que comencé mi artículo no es de la semana pasada. Es del libro de Edwards Flying Saucers-Serious Business, que se publicó en 1966.

De modo que, veremos. O quizás no.

Traducción especial para el GEFAI, por Milton W. Hourcade con expresa autorización del Dr. Eghigian.

The latest military UFO news is still not about aliens.


Greg Eghigian, PhD, is Associate Professor of Modern History and former Director of the Science, Technology, and Society Program at Penn State University, University Park, Pa.

He is the author of a very relevant article published on time in the magazine SLATE, when day after day, different media continue talking about coming revelations that will be done by the Pentagon about UAPs. 

We specially recommend the reading of it.