Bajo el título “¿Qué
significa el nuevo grupo de trabajo del Pentágono? Los expertos evalúan” el
columnista Leonard David de la publicación SPACE.com redactó una
importante pieza el 18 de agosto pasado.
Luego de la
introducción al tema, respondieron los expertos, lo que constituye la parte
sustancial de su labor que ahora tenemos el gusto de compartir con nuestros
miembros del UAPSG-GEFAI y seguidores de nuestra página web.
David explica a manera
de preámbulo que “el Departamento de Defensa de EE.UU. (DoD) anunció la
creación de un grupo de trabajo para analizar y comprender “la naturaleza y
orígenes” de los UAPs. El Departamento de la Armada, bajo el conocimiento de la
Oficina del Subsecretario de Defensa para Inteligencia y Seguridad, liderará el
Grupo de Trabajo sobre Fenómenos Aéreos No Identificados. [en inglés UAPTF por
Unidentified Aerial Phenomena Task Force].
La misión de la UAPTF
“es detectar, analizar y catalogar los UAPs que puedan potencialmente plantear
una amenaza a la seguridad nacional de los Estados Unidos” dijeron funcionarios
del DoD en una declaración dada a conocer el viernes 14 de agosto, señala
David, quien auscultó la opinión de personas dedicadas a considerar el tema
UAP.
Cautelosamente optimista
“La formación del
grupo de trabajo sobre OVNIs es otro bienvenido acontecimiento en el
recientemente renovado interés y atención a esas denuncias por agencias
gubernamentales y actores políticos”, dijo Mark Rodeghier, presidente y
director científico del J. Allen Hynek Center for UFO Studies en Chicago.
Sin mayores detalles,
es imposible juzgar cuán bien ubicado estará el grupo de trabajo para
investigar seriamente las denuncias, añadió Rodeghier, “pero permanezco
cautelosamente optimista por ahora”.
Rodeghier dijo que
comprende la necesidad se de que haya secreto
–comenta David. Sin embargo “esperaría que se libere al público tanta
información como sea posible de modo que todos podamos estar al tanto sobre
este tema potencialmente devastador del mundo.”
Razones para que el DoD se preocupe
“No tengo dudas que
los servicios de inteligencia militar en todo el mundo siempre han estado
interesados en las “denuncias de OVNI” –sea que haya o no un fenómeno
“explicable” detrás de algunas de ellas.”
Ese es el punto de
vista de Jim Oberg, un destacado periodista en temas espaciales, historiador y
desacreditador de un montón de observaciones de OVNI. Él admite ser un “loco
por el espacio de toda su vida” y un científico profesional de cohetes cuya
carrera incluye más de 20 años en el Centro Espacial Johnson de la NASA, en
Houston.
Hay muchas razones
no-extraterrestres por las cuales el Departamento de Defensa está interesado en
las denuncias de OVNI, dijo Oberg.
·
Primero,
para identificar y mejorar “extrañezas” instrumentales en nueva tecnología de
sensores, para estar seguros de que accidentalmente no malinterpretamos o
pasamos por alto futuras lecturas.
·
Segundo,
para determinar cómo “extrañezas” de detección pueden estar deliberadamente
inducidas por hackers y verdaderos enemigos, y qué podemos hacer por frustrar
tales esfuerzos.
·
Tercero,
para deliberadamente inducir blancos anómalos en el alcance de nuestra nueva
tecnología de detección y rastreo, como forma de ponerla a prueba.
·
Cuarto,
para probar los sistemas de detección del enemigo con deliberados golpes para
identificar debilidades explotables.
·
Quinto,
para evaluar cuáles denuncias de dentro o cerca de naciones adversarias son indicadoras
de sus pruebas y operaciones militares secretas que necesitamos conocer.
·
Sexto,
para determinar cuáles detecciones (en el país o en el exterior)
accidentalmente revelan operaciones altamente secretas nuestras que pueden ser
reveladas a naciones enemigas que también están buscando tales indicaciones, de
modo de mejorar nuestro encubrimiento, falsa orientación y capacidad furtiva.
·
Séptimo,
en la medida en que denuncias de observaciones de OVNIs procedentes de naciones
adversarias sean indicadores de claves observables de capacidades militares filtradas,
no hacer nada que provoque que esos regímenes corten la cobertura de sus
propios medios de noticias sobre “pseudo-OVNIs”. Nunca anunciar cómo tales
noticias inocentes (para ellos) se pueden explotar.
·
Octavo,
en cuanto que nuestras propias denuncias
de OVNI puedan ser indicadores auténticos de actividades militares secretas, para
deliberadamente crear camuflaje y enmascarar denuncias para distraer, confundir
y calmar a observadores y analistas extranjeros.
“Observadores
perceptivos del escenario OVNI a lo largo de los últimos dos tercios de un
siglo han notado semejante característica de la evolución de las denuncias”
dijo Oberg. “Su naturaleza ha estado cambiando, manteniendo un asombroso ritmo
con el progreso de las tecnologías de observación y detección humanas.”
Oberg añadió que, año
tras año, los "viejos ovnis" se desvanecen justo antes del advenimiento de
las nuevas tecnologías que los habrían documentado sin ambigüedades y se ponen
en línea, para ser reemplazados por un nuevo sabor de "anomalías" que
coinciden precisamente con los límites de visión de las nuevas tecnologías.
No abierto y en curso
“No pienso que este [grupo de trabajo] sea tan significativo como algunas
personas están sugiriendo” ,dijo el escritor y escéptico respecto de los OVNIs
Robert Sheaffer. “Es simplemente una respuesta a toda la publicidad generada
por To The Stars filtrando los tres videos en infrarrojo de la Armada, que el
Pentágono luego liberó”.
En el ámbito militar, un grupo de trabajo es algo que se forma para tratar
específicamente con una situación o problema, dijo Sheaffer. Se espera que
produzca un informe y recomendaciones concernientes a ese tema y se disuelve,
una vez que esa tarea está completa.
“De modo que esto no es algo sin fin y vigente como el Proyecto Blue Book.
No sugiere un interés en curso del gobierno en objetos no identificados”
observó Sehaffer.
Conducido por la Fuerza Aérea de Estados Unidos –aclara David—el Proyecto
Blue Book evaluó la situación de los OVNIs
comenzando en 1952 y cerró oficialmente en1970.
Inmiscuyéndose en su caja de juegos
Las áreas de operaciones militares (MOAs – Military Operations Areas) están
claramente designadas en mapas de aviación, y generalmente se supone que los
aviones civiles las eviten, señaló Sheaffer.
La mayoría de los recientes comentarios del Pentágono acerca de “objetos no
identificados” mencionan “incursiones dentro del alcance” añadió Sheaffer—esto
es, objetos desconocidos que parecen estar entrando en una de esas MOAs.
“De modo que, parece que los militares están preocupados por objetos no
identificados que puedan estar introduciéndose en su caja de juegos. Si los
objetos no identificados se presentan en cualquier lugar, a los militares no
les importa, dijo Sheaffer. Los videos
“Tic Tac” y “Gimbal” parecen mostrar aviones a reacción distantes probablemente
bien fuera del MOA, muy lejos. Los militares están investigando debido a una
abundante precaución y una sensibilidad a las críticas.”
Atemperar expectativas
Sarah Scoles es la autora del libro recientemente publicado: “They Are
Already Here: UFO Culture and Why We See Saucers” – [“Ellos ya Están Aquí:
Cultura OVNI y Por qué Vemos Platillos”] (Pegasus Books,
2020).
“Primeramente, digo que el
establecimiento de un grupo de trabajo para investigar y comprender los UAP
tiene sentido y puede, si se hace sistemáticamente y científicamente
transparente, proveer información útil para interpretar las observaciones de
los pilotos”, declaró Scoles a Inside Outer Space.
Y también tiene sentido,
dijo, que el Departamento de Defensa
--cuya tarea es, por supuesto, proteger a EE.UU. de amenazas— se haga
cargo de esta emprendimiento.
“No obstante, pienso que
quienes esperan enormes y exóticas conclusiones del grupo de trabajo harían bien en atemperar sus
expectativas”, dijo Scoles. “Si se mira a lo que el anuncio oficial realmente
dice, no es muy extraordinario como puede parecer a primera vista.”
El comunicado de prensa
del grupo de trabajo utiliza un lenguaje muy similar para hablar del interés
del DoD.
“Muy específicamente
establece que el DoD está preocupado por objetos que cruzan los límites que son
–al momento en el que observador los ve—no identificados” dijo Scoles. “No dice
nada específico acerca de los objetos que permanecen para siempre no
identificados y misteriosos. Y ciertamente no dice nada ni implica ninguna cosa
acerca de aparatos alienígenas”.
Pero, como todas las
cosas OVNI, Scoles concluye. “con un lenguaje vago y en cierta forma evasivo,
deja suficiente espacio para que la gente interprete este último acontecimiento
de manera muy diversa.”
Traducción especial para el UAPSG-GEFAI por Milton W.
Hourcade