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04 June 2015

¿POR QUÉ LA IDEA RELIGIOSA SE VINCULA A LOS F.A.I.?




ADVERTENCIA: Este artículo no justifica la existencia de sectas religiosas creadas en torno a los UAP. Sólo intenta dar una explicación de por qué surgen.
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Permítaseme comenzar diciendo que lo desconocido por sí mismo, ejerce una especial atracción, es algo numinoso, misterioso.

Concuerdo con el Dr. Jacques Vallée que a través de toda la historia humana, han ocurrido acontecimientos extraordinarios vistos en el cielo para la mayoría de los cuales en su tiempo no había una explicación racional. La gente estaba maravillada, y encontraba en su fe religiosa un refugio o una explicación aceptable.

Pero no voy tan lejos como para pensar que esos fenómenos no pueden aún ser explicados en la actualidad, o que pertenecen a un universo paralelo que interactuó con el nuestro en el pasado y lo hace hoy; y que son de la misma naturaleza y pertenecen al mismo ámbito o tienen el mismo origen.

Esta es sin duda una hipótesis interesante, muy atractiva y persuasiva. Pero no ha sido demostrada, y eso no ha sucedido y probablemente nunca ocurra.

Tomando la fecha del 24 de Junio de 1947 como el comienzo de la era de los “platillos volantes”, el tiempo en que este tema comenzó a ser científicamente investigado y estudiado, es no obstante interesante que haya un vínculo subyacente con la  religión y la fe.

Gran cantidad de personas tiende a pensar que hay alienígenas visitando la Tierra, o que han estado aquí por siglos, aún, que son nuestros antepasados o creadores.

Cuando personas que adhieren estrechamente a la racionalidad, al pensamiento correcto y deploran la superstición, reaccionan y rechazan este enfoque religioso, y más aún,  luchan contra la existencia de sectas religiosas que se han creado bajo la premisa de que tenemos “hermanos del cosmos”, todo mezclado con la fe en Jesús, etc. es bueno echar una nueva mirada a todo el asunto.

Estarán de acuerdo conmigo en que es muy extraño que un militar de alto rango mencione dos veces en una conferencia de prensa a “los tiempos bíblicos” en referencia al tema FAI.

Pero eso fue precisamente lo que hizo el General de División John A. Samford, entonces nada menos que el Director de Inteligencia de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos de América.

En su famosa conferencia de prensa dada en la sala 3E-869 del Pentágono, el 19 de Julio de 1952, a las 4:00PM dijo: “Sabemos que denuncias de este tipo datan de los tiempos bíblicos.” Y nuevamente: “Hay mucho más actividad humana en el aire ahora de la que había, ciertamente, en los tiempos bíblicos…”

La pregunta obvia es: ¿por qué esas menciones y comparación con “los tiempos bíblicos”? ¿Existe un vínculo? Y si es así, ¿qué tipo de vínculo?, ¿es correcto establecer un vínculo?

Vallée diría que sí, que hay un vínculo, el vínculo de una consciencia no-humana que manipula el tiempo y el espacio, que ha estado presente a través de la historia, y que parece enmascararse para adaptarse a diferentes culturas, con el propósito de controlar a los seres humanos.

En una forma y visión totalmente diferente, Erich Von Däniken y Zecharia Sitchin apuntan hacia “antiguos astronautas” que iniciaron religiones en el mundo con el claro propósito de dominación.

Pero ¿por qué las personas hoy día están tan abiertas a esos enfoques que se vinculan con la fe?

Consideremos simplemente la cultura Occidental solamente. Dentro del ámbito judeo-cristiano, Éxodo19:20 nos dice que “Cuando el Señor descendió sobre el Monte Sinaí, sobre la cumbre del monte, el Señor llamó a Moisés a la cumbre del monte, y Moisés subió.”

Y Jesús enseño una oración a sus discípulos (Mateo 5:9-10) que comienza diciendo: “Padre Nuestro que estás en los cielos……hágase tu voluntad así en la Tierra como en el cielo.”

Estas son las enseñanzas que se imparten a los niños en la Catequesis y en las Escuelas Dominicales.

Por lo tanto, no es extraño que una considerable parte de la humanidad piense que tenemos un principal antepasado “en el cielo”, que somos criaturas de ese antepasado, que los ángeles son hacedores de la voluntad de su Padre, y que ellos descienden y ascienden al cielo.

Y esto es extremadamente importante si queremos considerar objetivamente por qué tantas personas adhieren a la idea de seres procedentes del Espacio, su conexión con nosotros, un posible propósito o plan, etc.

Personalmente sostengo que el tema FAI debería y tiene que ser considerado mediante la ciencia y por científicos. Que hay suficiente espacio para hacer eso, y que es la única forma válida de llegar a conocer algo acerca de diferentes fenómenos que son puestos todos juntos bajo la clasificación de Fenómenos Aéreos Inusuales.

Esto ya ha posibilitado descubrir algunas extraordinarias características del plasma, por ejemplo.

Por otro lado, las personas declaran adecuadamente que ellas “creen en los OVNIs” en el sentido de vehículos extraterrestres. Para ellas no es una cuestión de discusión, investigación, estudio y conclusión. Simplemente creen, y eso es todo lo que sienten que tienen que hacer.

El peligro de esta situación es que su creencia la mayoría de las veces está basada en falsa información, en claras indicaciones de un trabajo de operación psicológica, y/o en las palabras de un charlatán.

Por lo tanto, su original fe judeo-cristiana les ayuda muy fácilmente a adaptarla a una sociedad tecnológicamente desarrollada, y los FAI como una representación de una tecnología poderosa y superior son aceptados sin ninguna reserva.

Desde mi punto de vista, eso es lo que está ocurriendo actualmente. 

Milton W. Hourcade
Virginia, 1o. de Junio de 2015.


10 April 2014

LA ESTULTICIA DE LOS CRÉDULOS

Como todo el material publicado en este blog, se autoriza la reproducción íntegra del artículo indicando su fuente.
Especialmente nos veríamos complacidos si el mismo es reproducido por Leopoldo Zambrano Enríquez, en su blog "Meditaciones de un Fumador"; por el Ing.Luis Ruiz Noguez, en su blog "Marcianitos Verdes"; por Martín Fragoso, y por Carlos Sainz en su publicación "Alternativa OVNI".
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A pesar del tremendo avance de la ciencia y la tecnología, hay muchas personas que han perdido su capacidad de razonar.
¿O tal vez nunca se les enseñó a razonar y no han adquirido esa capacidad?

Me cuesta pensar, que haya personas que gusten ser engañadas, estafadas. Pero lamentablemente, las hay.

Me cuesta pensar que haya adultos que observen la realidad que les rodea con mente pueril. Pero lamentablemente, los hay.

Porque ciertamente sorprende que a nivel general, y en cualquier parte del mundo, haya una mayoría de personas que no aplique un razonamiento lógico ante cosas irrisorias, ante dislates, ante el sinsentido.

Por el contrario, los embusteros, los maestros del engaño, los estafadores, los mistificadores, los inventores de misterios, los estimuladores de fantasías y los fabricantes de siniestras conspiraciones, tienen un lugar en la receptividad de mucho público.

Va a la par de quienes han sido capaces de comprar bidones de agua --simple agua-- porque les hicieron creer que era de una fuente especial y tenía propiedades maravillosas.

La aceptación irracional de aquello que no existe, o cuya naturaleza no es la que se proclama, o las bien urdidas tramas de desinformación, son rápidamente adquiridas e internalizadas por gente ávida de querer saber, por gente curiosa, que --lamentablemente-- no ha aprendido a discernir cuáles son fuentes confiables, serias, seguras, y cuáles son falsas.

Así entonces, esas personas absorben los videos subidos a YouTube, y las páginas web de ciertos individuos que viven de hacer lindos cuentos, con toda la apariencia de compartir lo que se quiere ocultar del público.

Estas personas operan con una infundada desconfianza en la ciencia, en las opiniones de científicos, en anuncios de universidades e instituciones oficiales, para en cambio abrevar en las fuentes de aquellos "rebeldes", que supuestamente "saben" lo que se oculta, y lo dan a conocer.

La inocencia de esta gente es tal, que como digo, no razona, no analiza, no coteja unos datos con otros. No busca saber quién es el personaje que tiene una página web, cuáles son sus antecedentes, a qué se dedica. O cuál es la organización detrás del video que acaban de grabar para su archivo personal.

Hábiles manipuladores de la opinión pública, estos individuos u organizaciones, no cejan en dar la apariencia de serios, y para ello recurren a la debilidad senil de algunos individuos que en su momento ocuparon cargos de importancia en algún país, y salen haciendo declaraciones públicas  descalabrantes.

O aparece un personaje  que --tiene que mantener en secreto su nombre porque se expondría a represalias-- pero que relata que cuando ocupó un cargo de importancia en una agencia de inteligencia de un determinado país, o en una organización militar, llegó a enterarse, supo, tuvo en sus manos un expediente, o vio una determinada cosa. ¡Y la cuenta!

A veces algún individuo con las mismas "credenciales", da la cara, hace declaraciones públicas, con fantásticas "revelaciones".  

A ninguno de esos ávidos y crédulos consumidores se les ocurre pensar, tener siquiera el atisbo de sospecha, de que ese individuo está haciendo lo que le ordenaron. No está violando ningún secreto, porque si no, se arriesgaría a perder su jubilación, o a ir preso. Ese que da la cara, --aún ya retirado de la agencia en que trabajó-- no hace sino divulgar desinformación. Cumple su cometido.

Pero a los ávidos de escuchar lo diferente, lo distinto, y sobre todo, lo sensacional, les produce placer lo que esos individuos dicen, y luego de absorber la píldora que les han hecho tragar, se convierten en factores repetidores de la mentira, con lo cual la desinformación alcanza un nivel viral.

Este panorama nos brinda la paradoja siguiente: cuanto más se avanza en ciencia, en conocimiento correcto y preciso de cuanto nos rodea cerca o lejos, más gente se refugia en fantasías y lindos cuentos. 

Es como el universo mágico de las hadas, los gnomos, o las sirenas, llevado a una realidad paralela, que no exige siquiera demostaciones, ni fundamentaciones. Un público que acepta acríticamente el menú que le ofrecen, lo ingiere y se queda haciendo provechitos.

Es pues un deber de todo ser humano bien plantado, que tiene una ética referida a la comunicación, que busca y actúa en función de la verdad, que hurga y exhuma información y datos que ayudan a comprender ciertas cosas aparentemente extrañas, luchar contra esa estulticia de los crédulos. 

Hay que enfrentar a los charlatanes, a los mercachifles, a los "vendedores de espejitos".  


Hay que alertar una y otra vez a sus consumidores, que muchas veces se van a enojar con uno, le van a enrostrar gruesos epítetos, o se van a poner furiosos porque les tiramos abajo su castillo de naipes.

Y hay que luchar contra la desinformación bien elaborada, contra la pseudociencia, contra las operaciones psicológicas destinadas a la captación de la masas, con fines que no se confiesan. 


Es un imperativo moral.

En este ámbito, el conocimiento es un valor, la especulación apenas un ejercicio de la mente, y el fraude, algo intolerable. No se puede convalidar, y poner en pie de igualdad a quienes se esfuerzan por conocer la verdad y a aquellos que viven de impulsar fantasías. 

Se equivocan y mucho, quienes so pretexto de una libertad del intelecto, aceptan cualquier postura en torno al tema de los Fenómenos Aéreos Inusuales, sin juicio de valores.  
 
  Hay que afirmar el valor de la ciencia --como forma del conocimiento universal-- de su método, y de sus resultados.

Hay que educar al gran público, a saber discernir quién es quién. A analizar las fuentes de las cuales obtiene aparente información.  Del grado de veracidad de la misma. 

Hay que enseñar a hacer búsqueda, y a cotejar datos, para que cada quien, por sí mismo/a llegue a saber sobre la materia que sea, y no a repetir irresponsablemente las mentiras hechas pasar por "verdades" que le han querido instilar.


Lic. Milton W. Hourcade