This is a web site dedicated to exchanging valuable information about Unusual Aerial Phenomena, air and space new technologies and the latest in Physics about the matter and the Universe.
06 August 2014
NASA: MOTOR ESPACIAL "IMPOSIBLE" PODRÍA FUNCIONAR
16 June 2012
Luego de 15 meses en órbita, aterrizó el X-37B
Por ALICIA CHANG The Associated Press
El aparato efectuó experimentos en órbita tras su despegue en marzo de 2011 de la Estación de la Fuerza Aérea de Cabo Cañaveral en Florida, dijeron las autoridades.
La nave no tripulada es la segunda de su tipo que aterriza de manera autónoma en la Base Vandenberg de la Fuerza Aérea, 209 kilómetros (130 millas) al noroeste de Los Angeles.
En 2010, otra nave idéntica regresó a la Tierra al término de una misión de siete meses y un recorrido orbital de 146,4 millones de kilómetros (91 millones de millas).
Para su regreso desde el espacio, la nave robot X-37B, de alas regordetas, encendió sus motores para salirse de órbita, atravesó la atmósfera y planeó como aeroplano para descender sobre la pista.
"Tras el retiro de la flota de los Transbordadores Espaciales, el programa X-37B OTV, propicia de manera singular el desarrollo de tecnología espacial", dijo el teniente coronel Tom McIntyre, administrador del programa del X-37B.
"La capacidad de los regresos (múltiples) permite a la Fuerza Aérea probar nuevas tecnologías sin la misma exposición al peligro que enfrentaron otros programas. Estamos orgullosos de los esfuerzos eficaces de todo el equipo para lograr esta conclusión sobresaliente de la misión", agregó.
Tras
el regreso del segundo X-37B, la Fuerza Aérea tiene previsto lanzar de
nuevo la primera nave en el tercer trimestre aunque no hay fecha exacta.Ambos vehículos mellizos son parte de un programa militar en el que se experimenta con tecnologías para naves espaciales reutilizables y de control autónomo robotizado.
Aunque la Fuerza Aérea subraya que el objetivo fue probar la propia nave espacial, el carácter secreto de la carga a bordo suscita todo tipo de conjeturas sobre los propósitos de su misión.
Algunos expertos aficionados consideran que la nave llevaba un sensor experimental de satélite espía debido a la inclinación con la que se desplazaba a baja órbita, lo cual sugiere que recababa información de inteligencia y no tenía como fin las telecomunicaciones.
El astrofísico de Harvard, Jonathan McDowell, que dirige la publicación Jonathan's Space Report, la cual da seguimiento a los lanzamientos espaciales y satélites en el mundo, consideró posible que la nave estuviera probando algún nuevo sistema de imágenes.
Tomado de El Nuevo Herald
22 March 2012
Un biplano para romper la barrera del sonido

Biplanos más baratos, más silenciosos y más eficientes en consumo de combustible podrían poner al vuelo supersónico en el horizonte.
(CAMBRIDGE, MA) – Durante 27 años, el Concorde proveyó a sus pasajeros con un desacostumbrado lujo: el tiempo ahorrado. Por una tarifa cara, el elegante jet supersónico transportaba a compradores de pasajes de Nueva York a París en apenas tres horas y media –el tiempo justo para una siesta y un aperitivo. A lo largo de los años, lo caro de los pasajes, los altos costos del combustible, la capacidad limitada de asientos y el trastorno del ruido al romper la barrera del sonido hizo más lento el interés en la venta de pasajes. El 26 de Noviembre de 2003, el Concorde –y el viaje comercial supersónico—se retiraron de servicio.
Desde entonces, una cantidad de grupos han estado trabajando en diseños par la próxima generación de aviones a reacción supersónicos. Ahora un investigador del MIT (Instituto de Tecnología de Massachusetts) ha presentado un concepto que puede resolver muchos de los problemas que dejaron en tierra al Concorde. Qiqi Wang, un profesor adjunto de aeronáutica y astronáutica, dice que la solución, en principio, es simple: En lugar de volar con un ala a cada lado, ¿por qué no dos?
Wang y sus colegas Rui Hu, un posdoctorado en el Departamento de Aeronáutica y Astronáutica, y Antony Jameson, un profesor de ingeniería de la Universidad de Stanford, han demostrado mediante un modelo de computación que un biplano modificado, en realidad, produce significativamente menos arrastre que un convencional avión monoplano a una velocidad supersónica de crucero. El grupo publicó sus resultados en el Journal of Aircraft.
Este arrastre reducido, según Wang, significa que el avión requeriría menos combustible para volar. También significa que el vión produciría menos que un estampido sonoro.
“El estampido sonoro es realmente el choque de ondas creadas por los aviones supersónicos, propagadas hacia el suelo”, dice Wang. “Es como escuchar una balacera. Es tan molesto que los se les prohibió a los aviones supersónicos volar sobre tierra.”
Doble ala, doble diversión
Con el diseño de Wang, un avión a reacción con doble ala –una ubicada sobere la otra—cancelaría las ondas de choque producidas por cualquiera de las alas por separado. Wang acredita al ingeniero alemán Adolf Busemann por el concepto original. En la década de 1950, Busemann presentó su diseño de biplano que esencialmente elimina las ondas de choque a velocidades supersónicas.
A través de cálculos, Busemann halló que un diseño biplano podía esencialmente liberarse de las ondas de choque. Cada ala del diseño cuando son vistas de perfil, tienen la forma de un triángulo apastado, con el ala superior e inferior apuntándose mutuamente. La configuración, según sus cálculos, cancela las ondas de choque producidas por cada ala sola.
Sin embargo, el diseño carece de impulso: las dos alas crean un canal muy angosto a través del cual sólo puede fluir una limitada cantidad de aire. Cuando se hace la transición a velocidades supersónicas, el canal, dice Wang, podría esencialmente “ahogarse”, creando un arrastre increíble. En tanto el diseño puede funcionar hermosamente a velocidades supersónicas, no puede superar el arrastre para lograr esas velocidades.
Dando impulso a una teoría castigada
Para encarar el tema del arrastre, Wang,Hu y Jameson diseñaron un modelo por computadora para simular la performance del biplano de Busemann a varias velocidades. A cierta velocidad, el modelo determinó la forma óptima del ala para minimizar el arrastre. Los investigadores entonces agregaron los resultados de una decena de diferentes velocidades y 700 configuraciones de ala para llegar con la forma óptima para cada ala.
Encontraron que suavizando la superficie interior de cada ala creaba levemente un canal más ancho a través del cual el aire podía fluir. Los investigadores también hallaron que aumentando la borde principal del ala superior, y el borde inferior del ala de abajo, el avión conceptual era capaz de volar a velocidades supersónicas, con la mitad del arrastre de aviones supersónicos convencionales como el Concorde. Wang dice que este tipo de performance podría potencialmente reducir la cantidad de combustible para volar el avión, a más de la mitad.
“Si se piensa en eso, cuando se despega, no sólo hay que llevar a los pasajeros, sino también el combustible, y si se puede reducir la quema de combustible, se puede reducir la cantidad de combustible que hay que cargar, lo que a su vez reduce el tamaño de la estructura que se necesita para llevar el combustible”, dice Wang. “Es una especie de reacción en cadena.”
El próximo paso del equipo es diseñar un modelo tridimensional para responder a otros factores que afectan el vuelo. En tanto los investigadores del MIT están buscando un único diseño óptimo para el vuelo supersónico, Wang señala que un grupo en Japón ha progresado en diseñar un biplano parecido al de Busemann con partes móviles: las alas esencialmente cambiarían de forma a mitad del vuelo para alcanzar las velocidades supersónicas.
“Ahora la gente tiene más ideas sobre cómo mejorar el diseño [de Busemann]”, dice Wang. “Esto puede conducir a una importante mejora, y puede haber un estallido en este campo en los próximos años.”
Escrito por: Jennifer Chu, Oficina de Prensa del MIT
(Fuente: MIT media relations)
Traducción exclusiva: Milton W. Hourcade
Textos protegidos por derechos de autor
11 March 2012
SKYLON: Posible sustituto de trasbordadores
Científicos británicos de Reaction Engines Limited (REL) están desarrollando una apasionante alternativa que ofrecerá una forma totalmente nueva de llegar al espacio. Llamado Skylon, tiene el potencial de verdaderamente revolucionar el vuelo espacial y hacerlo casi una rutina.
Los espacioplanos Skylon operarán más como un avión que como los cohetes tradicionales, partiendo y aterrizando en pistas comunes y siendo preparados rápidamente luego de cada misión, para estar listos para la siguiente. Prometen reducir el costo de llevar carga –o astronautas— al espacio.
El Skylon parece un jet futurístico de líneas elegantes, con un fuselaje de 82 metros de largo hecho de plástico reforzado con fibra de carbono, con una piel de cerámica negra para protegerlo contra el calor de la reentrada. No necesita tanques de cohetes exteriores como el trasbordador. Luego de un decolaje automático volará directamente a esa región del espacio llamada órbita terrestre baja (LEO por Low Earth Orbit) donde será capaz de acoplarse con la Estación Espacial Internacional, lanzar satélites y aún ayudar a construir naves espaciales interplanetarias.
Se prevén diferentes módulos de carga, incluyendo uno que podría llevar 24 pasajeros, ofreciendo otra opción para que turistas espaciales experimenten el espacio o permanezcan en hoteles orbitales, así como para llevar a trabajadores astronautas a estaciones espaciales.
Una vez completada la misión, el aparato sin piloto entonces retorna a la atmósfera y aterriza como lo hace el trasbordador en una pista donde puede ser preparado para su próximo vuelo. Increíblemente, sus diseñadores dicen que esta preparación se puede lograr en apenas horas, porque Skylon será cien por ciento reutilizable.
(Fuente: Space Exploration Network - Trad. M.W. Hourcade)


