Showing posts with label Tecnología Aero-Espacial. Show all posts
Showing posts with label Tecnología Aero-Espacial. Show all posts

06 August 2014

NASA: MOTOR ESPACIAL "IMPOSIBLE" PODRÍA FUNCIONAR

Crédito: Centro Espacial Glenn de la NASA

Artículo redactado por Mike Wall, de SPACE.com

Realmente comienza luciendo como si una tecnología de propulsión espacial “imposible” efectivamente funcionara.

Investigadores del Centro Espacial Johnson en Houston han hallado que un sistema propulsor de microondas que no requiere combustible genera efectivamente una pequeña cantidad de empuje, según informó el 31 de Julio “Wired UK”. Si la tecnología funciona, podría hacer el viaje espacial mucho más barato y más veloz, abriendo potencialmente buena parte de la exploración del cosmos, dicen sus defensores.

“Los resultados indican que el diseño del propulsor de cavidad resonante de radiofrecuencia, que es único como aparato de propulsión eléctrica, produce una fuerza que no se puede atribuir a ningún fenómeno electromagnético clásico, y por lo tanto, potencialmente está demostrando una interacción con el vacío cuántico de plasma virtual.”  Escribió el equipo de la NASA en su estudio, que presentó el miércoles 30 de Julio en la Quincuagésima Conferencia conjunta sobre Propulsión, en Cleveland.

Las raíces del sistema de propulsión puesto a prueba por el equipo de la NASA se retrotraen a un investigador británico llamado Roger Shawyer, quien declara que su “EmDrive” genera propulsión al lanzar microondas alrededor de una cámara. No hay necesidad de combustible, porque la energía solar se puede usar para producir microondas.

Shawyer dice que su compañía, Satellite Propulsion Research Ltd, ha probado con éxito versiones experimentales del propulsor. Pero muchos científicos han descartado o restado importancia a tales declaraciones, diciendo que el sistema de propulsión viola la ley de conservación del momento, según informó Wired UK.

En 2012 sin embargo, un equipo de investigadores chinos construyo su propia versión del sistema y halló que sin dudas funciona, generando suficiente impulso como para potencialmente dar energía a un satélite. Entonces un científico estadounidense llamado Guido Fetta construyó su propio aparato, que le llama “Cannae Drive” y convenció al equipo de la NASA –que incluyó al investigador de navegación en la curvatura Sonny White—que lo pusieran a prueba, lo que hicieron en el curso de ocho días en Agosto de 2013.




Los científicos de la NASA determinaron que Cannae Drive produce de 30 a 50 micronewtons de empuje  --menos del 0,1 por ciento de lo medido por el equipo chino, señaló Wired UK, lo cual sin embargo sugiere que la tecnología funciona.

El impulsor puede funcionar guareciendo de alguna manera las partículas subatómicas que constantemente surgen a la existencia, sugieren los investigadores de la NASA. Los resultados y la tecnología son suficientemente prometedores como para garantir más estudio, escribieron en el estudio.

“Los planes futuros de prueba incluyen la verificación y validación independientes en otras instalaciones de prueba”.

Se puede leer el resumen del trabajo presentado por el equipo de la NASA en http://ntrs.nasa.gov/search.jsp?R=20140006052

Traducción especial de Milton W. Hourcade para UAPSG-GEFAI

16 June 2012

Luego de 15 meses en órbita, aterrizó el X-37B

Por ALICIA CHANG The Associated Press

Un avión espacial no tripulado de la Fuerza Aérea aterrizó el sábado de manera autónoma en una base militar de California, al término de una misión secreta de 15 meses.
El aparato efectuó experimentos en órbita tras su despegue en marzo de 2011 de la Estación de la Fuerza Aérea de Cabo Cañaveral en Florida, dijeron las autoridades.

La nave no tripulada es la segunda de su tipo que aterriza de manera autónoma en la Base Vandenberg de la Fuerza Aérea, 209 kilómetros (130 millas) al noroeste de Los Angeles.
En 2010, otra nave idéntica regresó a la Tierra al término de una misión de siete meses y un recorrido orbital de 146,4 millones de kilómetros (91 millones de millas).

Para su regreso desde el espacio, la nave robot X-37B, de alas regordetas, encendió sus motores para salirse de órbita, atravesó la atmósfera y planeó como aeroplano para descender sobre la pista.

"Tras el retiro de la flota de los Transbordadores Espaciales, el programa X-37B OTV, propicia de manera singular el desarrollo de tecnología espacial", dijo el teniente coronel Tom McIntyre, administrador del programa del X-37B.

"La capacidad de los regresos (múltiples) permite a la Fuerza Aérea probar nuevas tecnologías sin la misma exposición al peligro que enfrentaron otros programas. Estamos orgullosos de los esfuerzos eficaces de todo el equipo para lograr esta conclusión sobresaliente de la misión", agregó.

Tras el regreso del segundo X-37B, la Fuerza Aérea tiene previsto lanzar de nuevo la primera nave en el tercer trimestre aunque no hay fecha exacta.

Ambos vehículos mellizos son parte de un programa militar en el que se experimenta con tecnologías para naves espaciales reutilizables y de control autónomo robotizado.

Aunque la Fuerza Aérea subraya que el objetivo fue probar la propia nave espacial, el carácter secreto de la carga a bordo suscita todo tipo de conjeturas sobre los propósitos de su misión.

Algunos expertos aficionados consideran que la nave llevaba un sensor experimental de satélite espía debido a la inclinación con la que se desplazaba a baja órbita, lo cual sugiere que recababa información de inteligencia y no tenía como fin las telecomunicaciones.

El astrofísico de Harvard, Jonathan McDowell, que dirige la publicación Jonathan's Space Report, la cual da seguimiento a los lanzamientos espaciales y satélites en el mundo, consideró posible que la nave estuviera probando algún nuevo sistema de imágenes.

Tomado de El Nuevo Herald

22 March 2012

Un biplano para romper la barrera del sonido










Biplanos más baratos, más silenciosos y más eficientes en consumo de combustible podrían poner al vuelo supersónico en el horizonte.

(CAMBRIDGE, MA) – Durante 27 años, el Concorde proveyó a sus pasajeros con un desacostumbrado lujo: el tiempo ahorrado. Por una tarifa cara, el elegante jet supersónico transportaba a compradores de pasajes de Nueva York a París en apenas tres horas y media –el tiempo justo para una siesta y un aperitivo. A lo largo de los años, lo caro de los pasajes, los altos costos del combustible, la capacidad limitada de asientos y el trastorno del ruido al romper la barrera del sonido hizo más lento el interés en la venta de pasajes. El 26 de Noviembre de 2003, el Concorde –y el viaje comercial supersónico—se retiraron de servicio.

Desde entonces, una cantidad de grupos han estado trabajando en diseños par la próxima generación de aviones a reacción supersónicos. Ahora un investigador del MIT (Instituto de Tecnología de Massachusetts) ha presentado un concepto que puede resolver muchos de los problemas que dejaron en tierra al Concorde. Qiqi Wang, un profesor adjunto de aeronáutica y astronáutica, dice que la solución, en principio, es simple: En lugar de volar con un ala a cada lado, ¿por qué no dos?

Wang y sus colegas Rui Hu, un posdoctorado en el Departamento de Aeronáutica y Astronáutica, y Antony Jameson, un profesor de ingeniería de la Universidad de Stanford, han demostrado mediante un modelo de computación que un biplano modificado, en realidad, produce significativamente menos arrastre que un convencional avión monoplano a una velocidad supersónica de crucero. El grupo publicó sus resultados en el Journal of Aircraft.

Este arrastre reducido, según Wang, significa que el avión requeriría menos combustible para volar. También significa que el vión produciría menos que un estampido sonoro.

“El estampido sonoro es realmente el choque de ondas creadas por los aviones supersónicos, propagadas hacia el suelo”, dice Wang. “Es como escuchar una balacera. Es tan molesto que los se les prohibió a los aviones supersónicos volar sobre tierra.”

Doble ala, doble diversión

Con el diseño de Wang, un avión a reacción con doble ala –una ubicada sobere la otra—cancelaría las ondas de choque producidas por cualquiera de las alas por separado. Wang acredita al ingeniero alemán Adolf Busemann por el concepto original. En la década de 1950, Busemann presentó su diseño de biplano que esencialmente elimina las ondas de choque a velocidades supersónicas.

A través de cálculos, Busemann halló que un diseño biplano podía esencialmente liberarse de las ondas de choque. Cada ala del diseño cuando son vistas de perfil, tienen la forma de un triángulo apastado, con el ala superior e inferior apuntándose mutuamente. La configuración, según sus cálculos, cancela las ondas de choque producidas por cada ala sola.

Sin embargo, el diseño carece de impulso: las dos alas crean un canal muy angosto a través del cual sólo puede fluir una limitada cantidad de aire. Cuando se hace la transición a velocidades supersónicas, el canal, dice Wang, podría esencialmente “ahogarse”, creando un arrastre increíble. En tanto el diseño puede funcionar hermosamente a velocidades supersónicas, no puede superar el arrastre para lograr esas velocidades.

Dando impulso a una teoría castigada

Para encarar el tema del arrastre, Wang,Hu y Jameson diseñaron un modelo por computadora para simular la performance del biplano de Busemann a varias velocidades. A cierta velocidad, el modelo determinó la forma óptima del ala para minimizar el arrastre. Los investigadores entonces agregaron los resultados de una decena de diferentes velocidades y 700 configuraciones de ala para llegar con la forma óptima para cada ala.

Encontraron que suavizando la superficie interior de cada ala creaba levemente un canal más ancho a través del cual el aire podía fluir. Los investigadores también hallaron que aumentando la borde principal del ala superior, y el borde inferior del ala de abajo, el avión conceptual era capaz de volar a velocidades supersónicas, con la mitad del arrastre de aviones supersónicos convencionales como el Concorde. Wang dice que este tipo de performance podría potencialmente reducir la cantidad de combustible para volar el avión, a más de la mitad.

“Si se piensa en eso, cuando se despega, no sólo hay que llevar a los pasajeros, sino también el combustible, y si se puede reducir la quema de combustible, se puede reducir la cantidad de combustible que hay que cargar, lo que a su vez reduce el tamaño de la estructura que se necesita para llevar el combustible”, dice Wang. “Es una especie de reacción en cadena.”

El próximo paso del equipo es diseñar un modelo tridimensional para responder a otros factores que afectan el vuelo. En tanto los investigadores del MIT están buscando un único diseño óptimo para el vuelo supersónico, Wang señala que un grupo en Japón ha progresado en diseñar un biplano parecido al de Busemann con partes móviles: las alas esencialmente cambiarían de forma a mitad del vuelo para alcanzar las velocidades supersónicas.

“Ahora la gente tiene más ideas sobre cómo mejorar el diseño [de Busemann]”, dice Wang. “Esto puede conducir a una importante mejora, y puede haber un estallido en este campo en los próximos años.”

Escrito por: Jennifer Chu, Oficina de Prensa del MIT

(Fuente: MIT media relations)

Traducción exclusiva: Milton W. Hourcade

Textos protegidos por derechos de autor

11 March 2012

SKYLON: Posible sustituto de trasbordadores

Científicos británicos de Reaction Engines Limited (REL) están desarrollando una apasionante alternativa que ofrecerá una forma totalmente nueva de llegar al espacio. Llamado Skylon, tiene el potencial de verdaderamente revolucionar el vuelo espacial y hacerlo casi una rutina.

Los espacioplanos Skylon operarán más como un avión que como los cohetes tradicionales, partiendo y aterrizando en pistas comunes y siendo preparados rápidamente luego de cada misión, para estar listos para la siguiente. Prometen reducir el costo de llevar carga –o astronautas— al espacio.

El Skylon parece un jet futurístico de líneas elegantes, con un fuselaje de 82 metros de largo hecho de plástico reforzado con fibra de carbono, con una piel de cerámica negra para protegerlo contra el calor de la reentrada. No necesita tanques de cohetes exteriores como el trasbordador. Luego de un decolaje automático volará directamente a esa región del espacio llamada órbita terrestre baja (LEO por Low Earth Orbit) donde será capaz de acoplarse con la Estación Espacial Internacional, lanzar satélites y aún ayudar a construir naves espaciales interplanetarias.

Se prevén diferentes módulos de carga, incluyendo uno que podría llevar 24 pasajeros, ofreciendo otra opción para que turistas espaciales experimenten el espacio o permanezcan en hoteles orbitales, así como para llevar a trabajadores astronautas a estaciones espaciales.

Una vez completada la misión, el aparato sin piloto entonces retorna a la atmósfera y aterriza como lo hace el trasbordador en una pista donde puede ser preparado para su próximo vuelo. Increíblemente, sus diseñadores dicen que esta preparación se puede lograr en apenas horas, porque Skylon será cien por ciento reutilizable.

(Fuente: Space Exploration Network - Trad. M.W. Hourcade)