La siguiente es una transcripción de un artículo publicado oportunamente por el periodista español Josep Guijarro. No coincidimos en general con lo que Guijarro presenta en un programa de TV que posee al referirse al tema que nos ocupa, pero en esta ocasión su artículo en una edición de "Espacio-Misterio.com" nos ha parecido suficientemente importante como para darle cabida en este blog, ya que refleja la posición de legisladores y expertos que hemos sostenido siempre: dejar hablar y trabajar a la ciencia, y no estimular la fantasía.
=======================================
Los ovnis llegan a la
Asamblea Nacional francesa
Por primera vez en la
historia del Palacio Borbón, un coloquio dedicado a los ovnis reunió a
diputados, científicos e investigadores para sacar el fenómeno de la fantasía y
devolverlo al de la ciencia

Periodista
y escritor

El fenómeno
ovni se ha debatido en la Asamblea Nacional francesa (Imagen IA)
Los ovnis de toda la vida, rebautizados en Francia como PAN, —Phénomènes Aérospatiaux Non identifiés—
irrumpieron el pasado lunes 29 de junio en la Asamblea Nacional francesa con la
ambición de un enfoque racional. El coloquio, celebrado en la sala Victor-Hugo
del Palacio Borbón entre las 15:00 y las 19:00 horas, subrayó algo que en
Francia llevan defendiendo desde hace casi cinco décadas: que el estudio del
fenómeno solo tiene sentido si se hace desde la ciencia, no desde el
sensacionalismo. [subrayado nuestro].
El encuentro, titulado "La
recherche sur les phénomènes aérospatiaux non identifiés (Pan), au-delà des
fantasmes" ("La investigación sobre los PAN, más allá de
las fantasías"), fue impulsado por dos diputados de sensibilidades
políticas opuestas: Arnaud
Saint-Martin, diputado de La Francia Insumisa (LFI) por
Seine-et-Marne, sociólogo de formación y astrónomo aficionado, encargado de la
inauguración del acto; y Pierre
Henriet, diputado del grupo Horizons. Que dos parlamentarios de
bloques enfrentados en casi todo los demás coincidan en reclamar rigor
científico para el fenómeno ovni dice tanto del momento que atraviesa la
disclosure como de la propia madurez institucional francesa sobre el asunto.
El planteamiento del coloquio marca, de hecho, una diferencia deliberada con la
estrategia estadounidense. Mientras Washington ha optado por una derivada cada
vez menos racional, encuentros con extraterrestres, seres interdimensionales y
aplicación de tecnología no humana frente a la desclasificación masiva de
documentos —el portal PURSUE del Pentágono, los sucesivos lotes de expedientes
liberados, las comparecencias en el Capitolio— que no prueban ninguna de las
aseveraciones de los denunciantes, Francia ha elegido el camino contrario:
convocar a la comunidad científica y parlamentaria para hacer, primero, un
balance riguroso del estado del conocimiento desde un enfoque metodológico.
Henriet lo resumía así en declaraciones previas al canal parlamentario LCP:
había que mostrar que "hay una racionalidad en todo esto". No se
trata de abrir cajones, sino de poner en orden lo que ya se sabe. Es decir, no
soltar papeles sin más, como hace la Administración Trump.
Al coloquio asistieron
investigadores del GEIPAN (el organismo oficial francés
dedicado al fenómeno, ver recuadro), representantes del Ministerio de las
Fuerzas Armadas, el experto en gestión de crisis Sylvain Maisonneuve,
autor del libro "Ovnis,
l'enquête déclassifiée" (Albin Michel), y un nutrido grupo de
sociólogos —Pierre
Lagrange, Jérôme
Lamy y Dominique
Pinsolle— especializados en el estudio social del fenómeno.
También participó el medio francés de aficionados Sentinel News y la comisión Sigma2 de la 3AF, la
Asociación Aeronáutica y Astronáutica de Francia, que desde hace más de dos
décadas analiza los datos técnicos de las observaciones más singulares, incluidos los vídeos del pentágono. (más
detalles en el segundo recuadro).
La institución
¿Qué es el GEIPAN?
El GEIPAN
(Groupe d'Études et d'Informations sur les Phénomènes Aérospatiaux
Non-identifiés) es la unidad oficial del Centro Nacional de Estudios Espaciales
(CNES), la agencia espacial francesa, encargada de recoger, analizar y archivar
los testimonios sobre fenómenos aeroespaciales no identificados. Tiene su sede
en Toulouse y es, hoy por hoy, el único organismo gubernamental permanente en
el mundo dedicado en exclusiva a este cometido.
1977
Nace como GEPAN, bajo la dirección del astrónomo e ingeniero aeronáutico
Claude Poher, con el respaldo del entonces ministro de Defensa, Robert Galley.
1988
Pasa a llamarse SEPRA y amplía su foco a los fenómenos de reentrada
atmosférica, sin abandonar la investigación de casos OVNI.
2005
Tras una auditoría interna del CNES, se reestructura y adopta su nombre
actual, con un mandato explícito de transparencia hacia el público.
Hoy
Mantiene desde 2007 un archivo público de expedientes online y trabaja
con la gendarmería, la aviación civil y una red de investigadores voluntarios
repartidos por todo el territorio.
El propio Saint-Martin, encargado de abrir el acto, subrayó ante los
asistentes la necesidad
de despojar al fenómeno de la carga de ridículo que históricamente lo ha
acompañado en los despachos políticos.
París apuesta por el debate parlamentario sereno
El coloquio en la Asamblea Nacional no parte, por tanto, de cero: se
inserta en una línea de trabajo que arranca en 1977 con el GEPAN y pasa por el
impacto mundial de COMETA en 1999. Lo que cambia ahora es el escenario: por
primera vez, ese esfuerzo se traslada directamente al corazón del poder
legislativo.
El director de GEIPAN, Frédéric
Courtade, subrayó que la misión de su grupo está
"estructurada en torno a proporcionar información a todo el mundo, con el
fin de frenar las críticas", lo que incluye abrir los archivos al público
en general. Su grupo ha definido un marco preciso para clasificar los PAN,
que incluyen objetos voladores no identificados (OVNI). Cada año, gestiona
entre unas pocas docenas y 200 casos de ovnis. Un 3% de los avistamientos
-explicó- se resisten a ser explicados.
Michael Vaillant, investigador
de datos, especializado en el estudio de UAP cree que es fundamental
"volver a situar la ciencia en el centro" del estudio de estos
fenómenos. Y considera que el establecimiento de estándares internacionales
permitiría el surgimiento de una «nueva ciencia» orientada a tener en cuenta
los fenómenos no identificados.
"El verdadero problema es nuestra obsesión por encontrar lo
irracional", terció el antropólogo Pierre
Lagrange, quien cree que "la noción de teorías de la
conspiración ha comenzado a ganar terreno en toda la sociedad desde la década
de 1990, con una transformación en la relación con la ciencia".
El resultado, en cualquier caso, es una noticia con recorrido: el
fenómeno UAP salta del ámbito casi exclusivamente estadounidense —Pentágono,
Congreso, PURSUE— a un segundo
gran actor institucional, Francia, con su propia tradición, su propio organismo científico y
su propio ritmo. Si Washington ha convertido la desclasificación en espectáculo
mediático, París apuesta por el debate parlamentario sereno. Dos enfoques, un
mismo reconocimiento de fondo: el fenómeno ya no se puede seguir ignorando
desde las instituciones. Europa, con Francia a la cabeza, empieza a tomar
asiento en esta conversación.